Julio Romero de Torres


A N D A L U C Í A    D I G I T A L    W E B
Web socio cultural independiente de la comunidad de Andalucía
ANDALUCES  PARA  EL  RECUERDO
Desde tiempos inmemorables Andalucía ha dado al mundo infinidad de  muestras de saber hacer a través de sus hombres y mujeres nacidos allí.  Hacer no solo en las artes, que son muchos, sino en ciencia, en la  política, y en muchas otras ramas más como verán en ésta publicación..

Sus ocho  provincias son una fuente de riqueza humana, pues si cada una tiene sus  características peculiares, todas ellas tienen de común su hospitalidad,  amor a la naturaleza y alegría de vivir.

Andalucía es una región rica en cultura, especialmente en lo que a  historia y literatura se refiere. Lugar clave en la invasión musulmana y  posterior reconquista y punto de partida para el descubrimiento de  América. En cuanto a la literatura, grandes escritores han nacido y  vivido en sus tierras. Andalucía es cuna de multitud de cantantes y grupos musicales. Esta  región rebosa arte por los cuatro costados y prueba de ello son los  continuos éxitos que ha conseguido y sigue consiguiendo en esta  disciplina.

Son muchos los personajes célebres vinculados a Andalucía, como los son  también los motivos que le han llevado a lograr esa relevancia, la  música, la pintura, la literatura, la escultura, la política, el  flamenco, el cine,… Enumerarlos a todos nos llevaría demasiado espacio,  pero de esta lista que podría ser interminable si podemos entresacar a  aquellos que despiertan más admiración e interés general.
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Presentación




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Blás Infante
Conocido y reconocido como el Padre de la Patria Andaluza, Blas Infante nació un 5 de julio de 1885 en la localidad malagueña de Casares. Fue mientras estudiaba como alumno libre en la Facultad de Derecho de Granada cuando empieza a pensar en Andalucía como un territorio con derecho al autogobierno. Heredero de los movimientos republicanos y federalistas del siglo XIX, dedica parte de su vida a luchar por la defensa de los derechos del pueblo andaluz y por su resurgimiento socioeconómico.
Tras licenciarse en Derecho y ganar las oposiciones a notaría, se traslada al municipio sevillano de Cantillana, donde ejercerá como notario. Estando tan próximo a Sevilla, entra en contacto con el mundo intelectual y político de la capital sevillana, entre los que se hallan regionalistas convencidos. Cinco años más tarde de su traslado a la provincia sevillana, en 1915, publica Ideal Andaluz, donde expone su visión de la historia y los problemas de Andalucía y que hoy es obra clave del andalucismo.

Jurista, historiador, antropólogo, musicólogo, escritor y periodista, además de lector y estudioso voraz, ejerce un papel decisivo en la definición y popularización de los símbolos de Andalucía: la bandera, que es la vieja bandera verde y blanca andalusí documentada desde 1095; el escudo inspirado en el de Cádiz; y el himno, del que él mismo compone la letra, adaptándola a la antigua melodía del Santo Dios, canción religiosa que entonaban los jornaleros andaluces al finalizar el día de trabajo.
El 10 de agosto de 1936, es fusilado por falangistas, tras ser detenido días antes en su casa de la localidad sevillana de Coria del Río; aquella que construyó inspirándose en la arquitectura de Al-Andalus y que él personalmente decoró.
-1885.  Blas Infante nace en Casares, Málaga, Andalucía, el día 5 de Julio.
-1895.  Cursa el Bachillerato en el Colegio de los Escolapios de Archidona. Acabado el Bachillerato marcha a Granada en cuya Universidad estudia Derecho.
-1906. Se licencia en Derecho y cursa Filosofía y Letras. Gana las oposiciones a notaría, no pudiendo ocupar plaza por carecer aún de la edad reglamentaria.
-1909. Toma posesión de la notaría de Cantillana, Sevilla. Sevilla será  a partir de ahora la base y el eje neurálgico de su “acción andalucista”.
-1910.  Se afirma en su orientación definitiva: El andalucismo. Brota cada vez con más fuerza su preocupación por Andalucía.
-1913. Primer Congreso Georgista de Ronda: En Noviembre, nace la revista “Bética”.
-1914. Lectura en el Ateneo de Sevilla de una ponencia sobre el “Ideal Andaluz”.
-1915. Aparece la primera edición del “Ideal Andaluz”.
-1916. Nace el Centro Andaluz de Sevilla y aparece la revista “Andalucía”.
-1918.  Congreso Andaluz de Ronda. Se adoptan los símbolos de Andalucía.
-1919. Manifiesto en defensa de la Autonomía Andaluza. El 19 de Febrero contrae matrimonio en Peñaflor con María de las Angustias García Parias. En Marzo se celebra la Asamblea Andalucista de Córdoba.
-1920. Crea la editorial “Avante” y publica “Motamid, último Rey de Sevilla”.
-1921. Publica “Cuentos de Animales” y “La Dictadura Pedagógica”.
-1923. Con la llegada de la dictadura, los Centros Andaluces son cerrados y es prohibida la celebración de actos. Blas infante se retira a Isla Cristina, Huelva.
-1931. Proclamación de la II República. Blas Infante se traslada de nuevo a Sevilla y ocupa la plaza de notario en Coria del Río.
De 1931 a 1936. Abre bufete en Sevilla. Son estos los años durante los cuales construirá su residencia entre Coria del Río y la Puebla del Río. Funda la Junta Liberalista de Andalucía, que viene a sustituir a los antiguos Centros Andaluces. Forma parte, entre otros juristas, de la Comisión Técnica Agraria. Pone en marcha una candidatura para las Constituyentes de 1931 que explica en su libro “La verdad sobre el complot de Tablada y el Estado libre de Andalucía” (Sevilla 1931).
-1933.En Enero se aprueba en Córdoba el anteproyecto de bases para el Estatuto de Andalucía.
-1936. El 15 de Junio publica lo que sería su testamento político “A todos Andaluces”, pidiendo el sí al Estatuto de Andalucía. El 5 de Julio se celebra en Sevilla la asamblea pro-Estatuto. Se prepara la ratificación del Estatuto de Andalucía el último domingo de Septiembre. El día 18 de Julio estalla la guerra civil. Blas Infante es detenido el día 2 de Agosto en su casa de Coria del Río. En la madrugada del 11 de Agosto es fusilado en la carretera de Carmona.
Paco de Lucía
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Francisco Sánchez Gómez "Paco de Lucía" (Algeciras - Cádiz 21/12/1947

(Nombre artístico de Francisco Sánchez Gómez; Algeciras, 1947 -
Músico español, considerado como el guitarrista flamenco de mayor prestigio internacional. Paco de Lucía nació en el barrio de La Bajadilla de la ciudad andaluza de Algeciras, un barrio popular y predominantemente gitano.

La calle, pues, y el ser hijo y hermano de músicos, lo familiarizaron con el flamenco desde su más tierna infancia.

De su padre, Antonio Sánchez Pecino, quien se ganaba mal la vida como vendedor ambulante de telas durante el día y por la noche tocaba la bandurria en los bailes de pueblo, y de su hermano mayor, Ramón de Algeciras, aprendió los primeros rasgueos, y a los seis años comenzó a estudiar guitarra «en serio». Incluso su madre, Luzía Gomes Gonçalves, una portuguesa de Monte Gordo acostumbrada a la vez a la pobreza de su familia numerosa y a la vena artística de sus miembros, lo veía más como una inversión de futuro que como un perjuicio.
   
A Paco, que al igual que el resto de sus hermanos Ramón, María Lucía, Pepe y Antonio, muy pronto tuvo que buscar trabajo y llevar un sueldo a casa, le costó superar su falta de instrucción, y cuando tuvo que buscarse un nombre artístico no dudó en apellidarlo con el nombre de su madre.


Los últimos años del siglo XX fueron los más duros de su vida. La muerte de Camarón, y la interesada confusión creada en torno a los derechos de autor conjuntos con el cantaor, agravaron la úlcera que padecía y lo sumieron en una profunda depresión que el fallecimiento consecutivo de sus padres contribuyó a prolongar.
En julio de 2004 era distinguido con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes y en septiembre obtenía también un Grammy Latino al mejor álbum de flamenco por Cositas buenas, que presentó durante el año en una gira mundial marcada por su intensidad.

Maestro del mejor flamenco, pionero en su evolución y su apertura a la fusión con otras músicas y otros estilos, hubo un tiempo en que sus constantes aportaciones convirtieron a Paco de Lucía en un revolucionario del género. Ciertamente su influencia fue de tal calado que puede inferirse que a lo largo de su trayectoria cambió la concepción del toque en más de una ocasión.

Esa inquietud innovadora no siempre fue bien entendida por los defensores a ultranza de la ortodoxia del género, que al principio llegaron a causarle cierto desasosiego, si bien pronto entendió que él no podría traicionar jamás la esencia del flamenco porque lo llevaba en sus genes, e hiciese lo que hiciese sonaría a flamenco. A partir de ese momento empezó a tocar con mayor espontaneidad y a permitirse libertades inusitadas que a la postre resultaron siempre enriquecedoras.
 
Pero rechazar el tradicionalismo inmovilista de los puristas no restó un ápice a su natural empeño de preservar las raíces del flamenco. Testimonio de esa identidad a la vez genuina y abierta, autóctona y universalista, son esas numerosas grabaciones con Camarón de la Isla, que, tras la muerte de Camarón, experimentaron una creciente difusión mundial.

Paco de Lucía se acercó también a la música clásica de raíz española (Manuel de Falla, Joaquín Rodrigo e Isaac Albéniz) o a la unión con otros ritmos (la bossa nova de Tom Jobim, el tango de Astor Piazzolla, el country, la salsa, la música árabe). Colaboró además con eximios guitarristas de otros géneros (el rock, el jazz, el blues) como Pedro Iturralde, Chick Corea o Larry Coryell; se recuerdan especialmente sus famosos tríos con John McLaughlin y Al Di Meola, con quienes firmó, en 1980, el inolvidable Friday night in San Francisco, un disco que vendió más de un millón de ejemplares. El portavoz del jurado que falló el Príncipe de Asturias de las Artes de 2004 afirmó con justicia, al anunciar su nombre, que todo cuanto puede expresarse con las seis cuerdas de la guitarra estaba en sus manos.

Fundadora y directora del Coro Los Canasteros.

Producciones Discograficas

LEVANTA EL VUELO 1992

Otras ediciones publicadas son:
UNA NOCHE EN EL CAMINO ......... en la candela. 1994
UNA NOCHE DEL CAMINO ............. en la Aldea 1996
NINO MANUE los Canasteros .......... 1997

ROSA QUINONES mujer entregada y comprometida artista de las grandes Calificada por los criticos y entendidos, como elegante, señorial, y poderosa. Capaz de llenar un escenario con su presencia y transmitir sensaciones indescriptibles con su forma de cantar y sus maneras en la interpretacion.

El arte, el duende y el compas se manifiestan en sus actuaciones combinacion magistral en la fusion flamenco de raiz con letra de boleros y grandes exitos de temas clasicos transformados al diabolico compas de bulerias o al ritmo de rumba flamenca.

Comprometida socialmente con festivales beneficos solidarios en la mejora social de colectivos desfavorecidos. Festivales en pro de los derechos de la mujer, como los organizados anualmente por el distrito Alameda de Sevilla o ayuntamientos de Trebujena, o certamenes dirigidos a la Tercera Edad o en beneficio de discapacitados psiquicos (colectivo por el que Rosa tiene una especial debilidad)

Cantaora original de Las Cabezas de San Juan (Sevilla) nace en el seno de una familia, de ascendencia utrerana y jerezana, con marcados tintes flamencos. A los catorce años gana su primer concurso de saetas. Se inicio en las fiestas intimas de su ciudad natal, obteniendo una gran popularidad nombrada Madrina de Honor de la Pena Flamenca Fernando El Herrero, A partir de aqui se integra en el circuito de intercambios en los en los que propia peña participa.

Continua seguidamente sus giras por toda la geografia espanola, en diversos espectaculos, realizando tambien salidas a varios paises. Comparte cabeza de cartel con Juanito Valderrama. En su trayectoria artistica interpreta junto a Chocolate, Chano Lobato, Ines Bacan, La Macanita, el Cabrero, o el Lebrijano.

Participa en diversos festivales como la Hierbabuena o el Mostachon de Utrera.

En sus interpretaciones ha sido acompanada a la guitarra por Paco de Castor, Antonio Carrion, Antonio Moya, Pedro Bacan, Pedro Pena, Clemente.
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Rosa Quiñones

Francisco Cotto Rubiales, Paco Cotto, nació en Las Cabezas de San Juan, en uno de los más bellos rincones de Andalucía: El Rincón Malillo.

Estudia Bellas Artes en Sevilla de la mano de otro gran pintor cabecense: Juan Britto. Desde muy jóven expone su obra desde Sevilla hasta París (Galería Theos Duncal) pasando por Soria, Segovia, Santiago de Compostela, Madrid y Barcelona, y un largo etcétera de ciudades, donde sus habitantes tuvieron la gran suerte de admirar la obra de Paco.

Una segunda época en Madrid le hace conocer a artistas, políticos y gente relacionadas con la cultura de aquella época. De Paco se han dicho muchas cosas. Pero sólo citaremos lo que de él dijera el universal don José María Pemán: En sus pinceles está el verdadero duende del arte andaluz.

Con sólo veinticuatro años, llega a exponer en Washington. En 1973 lo hace en Sevilla por última vez. Paco, entonces, se nos pierde, se retira. Pero como los grandes artistas vuelve en 1995 y expone en su pueblo natal veintidós años después, con mas sabiduría, con mas madurez, con mas conocimientos. No se perdió Paco como se temía, sino que, como un nuevo Guadiana, vuelve a resurgir, y esta vez con mas brío y con mas fuerza.

La Esencia de lo humano es el arte, el arte que en la pintura cumple ese propósito al máximo, pues en ella se establece de manera especial del mirar, del ver, del aprender con el espíritu y el sentido en una totalidad sin dualismo. Pensar y sentir a un propio tiempo, amar la imagen y la idea a través de la belleza y es esa la manera única de hacerlo, es lo que dá al ser humano la experiencia milagrosa de estar y de sentirse vivo.

estudio El dolor, la espera, la angustia, la rebeldía, el espacio, nunca han tenido fronteras. La sombra humilde del burro que no sé pintó, es todavía el Platero, omnipresente, que nos abre tercamente los arcos de aquella calle empinada en la que andan bailando las gitanas.

A donde el camino irá? para Cotto y su pintura, como para Ciro alegría, el mundo será ancho, ajeno y lejos, muy lejos de todas partes, le llevará su camino de Oros y Platas, de Azules y de Rojos, de antiguas formas  hermosamente actualizadas, la tradición Pictórica de España y el Mundo.

Bajo la sombra de tu árbol de la mujer buscaremos cobijo. Místico lienzo que tus manos cincelaron, con atrevidos y rompedores trazos injertados en tu propia vida, colmados de amor y erotismo, sin monstruos esperpénticos de miedos y recelos.

padrino¡Cuanto embrujo de belleza, viejo romántico!

Y tú, como siempre impávido y de frente, acércate a su espacio, penetra en su cosmos, rodea con tus manos su engallado tronco, y hallarás el abrazo cálido de sus ramas.

Posa tu cara en su escarpada piel, y sentirás la frescura de la tierra.

Besa con delirio sus labios agrietados y lograrás, sereno y en paz, el Universo Infinito.

Ante la pintura dulcemente vigorosa de Paco Cotto se llena el ánimo y la mirada; se toca,si así pudiera decirse, esa exaltación íntima, ese encuentro bendecido del ser que a través del otro por un instante llega a conocer su íntima reserva de belleza. Diría que Cotto transciende el tema folclórico llevándolo a una profundidad que a la manera del españolísimo Quijote nos conduce a una dimensión genuinamente humana, sin latitudes o, mejor dicho, con todas las latitudes
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Paco Cotto

A partir de 1929, Manolete actuó como becerrista en varios festivales benéficos de la provincia cordobesa. En 1930 con el espectáculo taurino de la banda de Los Califas visitó las plaza de Arlés (Francia), dónde vistió por primera vez el traje de luces, alternando con Rafael Morales, Piripi y los hermanos franceses Gárcena, continuó toreando en Nimes, Málaga y Barcelona.

El día 1 de mayo de 1935 debuta con picadores en la Plaza de Tetuán de las Victorias en Madrid, alternando con los mexicanos Liborio Ruiz y Silverio Pérez, y el español Bonifacio Fresnillo Valerito Chico, y novillos de Esteban Hernández, volviendo a actuar el 25 del mismo mes y año en la misma plaza. La presentación con picadores en la plaza de toros de los Tejares se efectua el 25 de julio de 1935, junto a sus compañeros Jaime Pericás y Edmundo Cepeda, estoqueando toros de la Cova. Cierra la temporada en Córdoba el 3 de noviembre, para lidiar cuatro novillos de García Pedrajas, mano a mano con el mejicano "El Indio", cortando una oreja a su segundo.

Al comenzar el año 1936 toma parte en varias novilladas en Córdoba, con fechas 3 y 31 de mayo y 15 de junio, alcanzando un éxito estimable. El parón de la Guerra Civil hace que se prodigue poco, fue llamado a filas, y sólo toreó en algunas festivales benéficos. Actuó en Ecija el 25 de octubre y el 6 de diciembre en Córdoba. La temporada de 1937 la comienza con nuevos festivales patrióticos en Córdoba, Lucena, Cabra, Priego y otros lugares, saliendo dos veces a torear en Salamanca. El año 1938 lo comienza con un festival en Córdoba el día 2 de enero, actuando bastante en esa temporada en corridas normales como novillero; se presenta en la Real Maestranza de Sevilla, el 26 de mayo de 1938 obteniendo un notable éxito e igualmente actua el 5 de junio y 9 de octubre alcanzando en esta última un gran triunfo. Comienza la temporada de 1939 como primer novillero, sus actuaciones son las siguientes: cuatro en Córdoba, dos en Sevilla, dos en Algeciras y una en Cádiz, Cabra y el 25 de junio en el Puerto de Santa María, siendo en esta plaza donde se despide como novillero, alternando con los novilleros Gallito y Paquito Casado, lidiando reses del Conde de la Corte.

Toma su alternativa en Sevilla, el 2 de julio de 1939, participando como padrino Manuel Jiménez Chicuelo y como otro espada a Rafael Vega de los Reyes Gitanillo de Triana, con reses de Clemente Tassara (Parladé). El toro de su alternativa se encuentra en el Museo Taurino de Córdoba, llamado originariamente "Comunista" aunque fue cambiado a "Mirador", negro con el número 6 al que le corto las dos orejas.

Manuel Laureano Rodríguez Sánchez, Manolete, torero nacido en Córdoba el 4 de julio de 1917 y el 29 de agosto de 1947 tras sufrir una cogida en la plaza de toros de Linares (Jaén),

Hijo, nieto y sobrino de toreros, Manolete está considerado como uno de los grandes toreros de la España de los años 1940, e incluso para muchos, de todos los tiempos. Es más, algunos consideran que fue más que un torero y más que una personalidad,dentro y fuera de las plazas. Su estilo es considerado por los expertos como elegante y vertical. Evolucionó el arte de la muleta toreando de frente y citando de perfil.  En Córdoba, es el Cuarto Califa del toreo.

se inspiró en Joselito y Belmonte, pero su estilo fue único. Toreó por primera vez en Cabra en 1931 y toma la alternativa en la Maestranza de Sevilla el 2/7/1939, confirmándola en Las Ventas de Madrid el 12/10/1939. Todavía en siendo un niño acudía con otros chavales del Barrio del Matadero Viejo a cortijos y tentaderos. En la fincha el Lobato dio sus primeros primeros pases a una becerra. Su dueño era un conocido señorito cordobés que se fijó en Manolo, como le llamaban cariñosamente, y lo llevó a Montilla para probarlo en la Escuela Taurina de esta localidad. Allí ingresó como alumno.

El 28 de agosto del 1947, torea en la plaza de Linares junto con Luis Miguel Dominguín y Gitanillo de Triana II, pero al entrar a matar al toro de miura Islero, recibe una cornada en el muslo derecho. Parece ser que la muerte del torero se debió al plasma en mal estado y no propiamente a la cornada.
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Manolete

Un buen contrato con el productor Cesáreo González la incorporó al reparto de películas como La estrella de Sierra Morena (1951), de Ramón Torrado y le concedió importantes giras por países americanos, donde también rodó alguna película. En coproducciones con México alcanzó una enorme popularidad, tanto que tras rodar La Faraona en 1955, de René Cardona, se le conoció con ese nombre para siempre. Miguel Morayta la dirigió en Pena, penita, pena de 1953 y Limosna de amores de 1955; y Miguel Zacarías en Sueños de oro y Maricruz, las dos del año 1956.
En el año 1957 se casó con Antonio González, conocido como El Pescaílla, y de ese matrimonio nacieron Lolita, Rosario y Antonio, todos ellos dedicados a la música.  Tras el rodaje de El balcón de la luna de 1962 sus películas se irían separando más en el tiempo. Su único premio cinematográfico se lo dio el Sindicato Nacional del Espectáculo por su interpretación en Una señora estupenda de 1967. También trabajó en la serie televisiva Juncal de 1989, de Jaime de Armiñán y Carlos Saura la dirigió en el mediometraje Sevillanas de 1992.

Como otras figuras de la copla, interpretó en estos años canciones compuestas por Quiroga, del que estrenó La Zarzamora, La ventolera, La niña de la venta, La niña de fuego y La Salvaora, y hace popular una serie de canciones con letra y música del original trío Quintero, León y Quiroga, como Cautiva de amores o ¡Dolores, ay mi Dolores!, las bulerías y coplas del Kikirikí, pero en especial el pasodoble de tono desgarrado y tradicional de La Zarzamora. Canciones que formarían parte de una discografía con más cincuenta títulos en los que interpretó rumbas, rancheras, coplas, números flamencos, etc. Destaca en estas décadas un disco que graba con el acompañamiento del maestro Torroba cuyo título es Ecos de España. En la contraportada de este disco reza Reina de la canción popular española, y en él se encuentran temas como Soy morena clara de Sanz-Zagra, Échale guindas al pavo de Perelló, Mostazo y Cantabrana, y ¡Ay España! España mía, pasodoble de Quintero, León y Quiroga, El Lerele de Montreal, y por último, El gran César, pasodoble de Gómez.

Aunque su cante era ligero, pues se quedaba en los estilos más livianos como los tanguillos, las sevillanas, las zambras, las rumbas, destacando sobre todo en la copla andaluza, desarrolló un estilo temperamental y de gran personalidad, al margen de tendencias y de escuelas. Será recordada por su particular personalidad, que la llevó a triunfar en los teatros, siendo célebres numerosos espectáculos, entre los que destacan títulos como La copla morena, Luna guitarra, La guapa de Cádiz, La copla ha vuelto, Candela y La Lola de ayer, de hoy y de siempre, y ello motivó su participación en el séptimo arte, sobresaliendo entre las estrellas del cine folclórico español, por lo que fue contratada en exclusiva por Cesáreo González, empresario- productor de Suevia Films, productora cinematográfica de las más importantes de este período.

Desde muy joven ya mostraba talento para el baile y la interpretación.

Pronto conoció a Manolo Caracol, el cual la llevó en su Compañía cuando solo tenía unos quince años de edad. Con toda su familia residió un tiempo en Sevilla, de donde pasó luego a Madrid, en un tiempo en el que llegó a conocer a importantes figuras de la canción española como eran la popular Estrellita Castro o el maestro Manuel López-Quiroga, los cuales la animaron a seguir en el mundo del cante.

Su carrera en el cante estuvo unida a la del cine, los dos motores sobre los que se afianzaría su vida profesional y artística durante los años de la Postguerra.  En el año 1940 llegó su primera película, Martingala, de Fernando Mignoni, en la que interpretaba el papel de una gitana. Durante toda esa década llevó a cabo una serie de giras por distintas provincias españolas; su canción más importante en aquella etapa era "El lerele", que con el paso del tiempo llegaría a ser en un gran éxito.

Posteriormente decidió montar su propia compañía, contratando a Manolo Caracol para su proyecto-espectáculo que llamó "Zambra", comenzando así una de sus etapas más conocidas y fructíferas. De su trabajo en común nos quedan dos célebres películas: Embrujo del año 1946 y La niña de la venta de 1951. Para entonces Lola Flores ya sonaba en el extranjero; su repertorio iba en aumento y comenzó a grabar discos y a afianzar su carrera profesional, en una etapa en la que La Zarzamora sería una de sus canciones más famosas.
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Lola Flores

Las características principales de su obra pueden resumirse en simbolismo, precisión de forma y dibujo, luz suave en ropajes y carnes, extraña luz de escenarios, Poética artificiosidad de escenarios, Dominio de la morbidez , Capacidad enorme para representar la figura humana, Paisajes que refuerzan el simbolismo, Paisajes donde la realidad se convierte en alegoría , Paisajes listos para ser degustados por el alma "sin detenerse en la superficie coriácea de las cosas y Paisajes desmaterializados para su última vivencia con el espectador

Fue miembro de la Real Academia de Córdoba y de la de Bellas Artes de San Fernando. También exhibió su obra en la Exposición Iberoamericana de Sevilla en 1929, y en múltiples exposiciones individuales en nuestro país y en el extranjero. El 18 de diciembre de 1922 el Ayuntamiento de Córdoba lo nombró Hijo Predilecto de la ciudad.

A principios de 1930, Julio Romero de Torres, agotado por el exceso de trabajo y afectado de una dolencia hepática, volvió a su Córdoba natal para tratar de recuperarse. Pintando en su estudio de la Plaza del Potro, realizó entre los meses de enero y febrero la que sería su obra final y más célebremente conocida, La chiquita piconera.

El 10 de mayo de 1930 moría Julio Romero de Torres en su casa de la Plaza del Potro en Córdoba, hecho que conmocionó a toda la ciudad. Las manifestaciones de duelo general que produjo su muerte, en las que participaron en masa desde las clases trabajadoras más humildes hasta la aristocracia cordobesa, dejaron patente la inmensa popularidad de que gozaba el pintor cordobés. Julio Romero de Torres participó con intensidad en todos los acontecimientos artísticos de Córdoba y España. Ya en el año 1895 participó en la Nacional en Madrid, donde recibió una mención honorífica. También participó en las ediciones de 1899 y 1904, donde fue premiado con la tercera medalla. En esta época inició su experiencia docente en la Escuela de Bellas Artes de Córdoba.

En 1907 concurrió ya con los pintores más renombrados de la época a la exposición de los llamados independientes en el Círculo de Bellas Artes. Poco después obtuvo por fin su primera medalla en la Nacional del año 1908 con su cuadro Musa gitana. También recibió el primer premio en la Exposición de Barcelona de 1911 con el Retablo de amor, y dos años después en la Internacional de Munich del año 1913. En la Exposición Nacional de 1912, cuando Romero de Torres aspiraba a la medalla de honor, su obra no fue reconocida, lo que provocó que sus admiradores le entregaran una medalla de oro cincelada por el escultor Julio Antonio. Cuando sus cuadros tampoco fueron premiados en la Exposición de 1915 con la medalla de honor decidió retirarse definitivamente de las Exposiciones Nacionales.

Nacido el 9 de noviembre de 1874 y fallecido el 10 de mayo de 1930. Nació y murió en Córdoba, donde pasó gran parte de su vida. Hijo de Rafael Romero y Barros, varios miembros de su familia fueron también artistas. Entre otros reconocimientos, cuenta con una calle dedicada, así como un monumento en los jardines de la Agricultura y un museo, en la que fuera su casa natal, donada junto a sus posesiones y cuadros por sus herederos a la ciudad de Córdoba.

Julio Romero de Torres, director del Museo de Bellas Artes de Córdoba, comenzó a aprender a pintar a los diez años de la mano de su padre. Su primera obra conocida, La Huerta de los Morales, la pintó en 1890 y aunque la mayor parte de su vida transcurrió en Córdoba, en el 1906 marcha a Madrid como primera etapa de un periplo por Italia, Francia, Inglaterra y los Países Bajos.

Autor de muchas obras, ha de destacarse: Naranjas y limones, El Poema de Córdoba, Marta y María, La Saeta, Cante hondo, Carmen y como no, La chiquita piconera. Recibe importantes premios y galardones habiendo expuesto en grandes ciudades como Barcelona, Munich, Madrid, París, Londres, Buenos Aires y Sevilla

El grueso de su obra se encuentra en Córdoba en el Museo Julio Romero de Torres, donde se puede admirar el amplio repertorio de cuadros que fueron donados por su familia, por coleccionistas privados o comprados por el Ayuntamiento. Entre las obras más destacadas de este maestro figuran Amor místico y amor profano, El Poema de Córdoba, Marta y María, La saeta, Cante hondo, La consagración de la copla, Carmen, y por supuesto, La chiquita piconera.
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Julio Romero de Torres

Madrugada del 17 al 18 de agosto de 1936. Cuatro prisioneros son llevados por los golpistas hasta la carretera que va de Víznar a Alfacar. Allí las balas hacen diana y tras el estruendo caen abatidos dejando una serena noche de verano. Podría ser una historia de tantas que se repitieron a lo largo de tres años de Guerra Civil, pero es el relato del asesinato en Granada del maestro Dióscoro Galindo, los banderilleros anarquistas Francisco Galadín y Joaquín Arcollas, y de Federico García Lorca, el poeta español más celebrado del siglo XX y símbolo de todos los desaparecidos que todavía hoy, 82 años después, permanecen en una fosa común.

Federico fue el poeta que cantó a la muerte y sin embargo no llegó a temer la suya durante los primeros compases de la Guerra Civil, tanto fue así que rechazó los ofrecimientos de México y Colombia para exiliarse. La idea de que era candidato a ser parte de un pelotón de fusilamiento no le rondó hasta unas semanas después del estallido del conflicto.

Lorca se trasladó a Granada a comienzos de aquel verano, a la Huerta de San Vicente en la que la familia pasaba los veranos. Pensaba que era un sitio seguro hasta que fue amenazado por afines al bando nacional. En ese momento buscó refugio en la casa de su amigo poeta y falangista Luis Rosales, hermano de José Rosales, destacado líder de Falange.

Sin embargo, un chivatazo provocó su detención y traslado a la sede del Gobierno Civil. Allí pasó las últimas 48 horas de sus 38 años de vida. Un espacio de tiempo que los hermanos Rosales y Manuel de Falla intentaron aprovechar para convencer al Gobernador Civil, José Valdés, para que liberara a Federico. Pero este tenía órdenes claras desde Sevilla. El general Queipo de Llano le había dado una premisa clara sobre lo que había que hacer con Lorca: “Dadle café, dadle mucho café”.

La muerte de García Lorca es la herida aún abierta de la España de nuestros días, que llora la desaparición de un genio universal. Alejado del discurso político pero sin ocultar su apoyo al Frente Popular y su defensa a los desfavorecidos, fue pasado por las armas en su Granada natal bajo la patraña de ser un espía al servicio de Moscú. Pero lo cierto es que los verdaderos motivos se encontraban en que era acusado de “masón”, “socialista” y de ejercer “prácticas de homosexualismo”, según un informe realizado por la policía en 1965 que reconocía al bando golpista como autor del asesinato. Además, a pesar de ser hijo de un señorito, no era bien visto por la burguesía granadina, a la que el poeta tachó como la “peor de España”. Tampoco ayudó su estrecha amistad con el socialista Fernando de los Ríos. Federico era una persona incómoda para el bando nacional.

Uno de los poetas más insignes de nuestra época, nació en Fuente Vaqueros, un pueblo andaluz de la vega granadina, el 5 de junio de 1898-el año en que España perdió sus colonias. Su madre, Vicenta Lorca Romero, había sido durante un tiempo maestra de escuela, y su padre, Federico García Rodríguez, poseía terrenos en la vega, donde se cultivaba remolacha y tabaco. En 1909, cuando Federico tenía once años, toda la familia-sus padres, su hermano Francisco, él mismo, sus hermanas Conchita e Isabel-se estableció en la ciudad de Granada, aunque seguiría pasando los veranos en el campo, en Asquerosa (hoy, Valderrubio), donde Federico escribió gran parte de su obra.

Más tarde, aun después de haber viajado mucho y haber vivido durante largos períodos en Madrid, Federico recordaría cómo afectaba a su obra el ambiente rural de la vega: “Amo a la tierra. Me siento ligado a ella en todas mis emociones. Mis más lejanos recuerdos de niño tienen sabor de tierra. Los bichos de la tierra, los animales, las gentes campesinas, tienen sugestiones que llegan a muy pocos. Yo las capto ahora con el mismo espíritu de mis años infantiles. De lo contrario, no hubiera podido escribir Bodas de sangre.”

En sus poemas y en sus dramas se revela como agudo observador del habla, de la música y de las costumbres de la sociedad rural española. Una de las peculiaridades de su obra es cómo ese ambiente, descrito con exactitud, llega a convertirse en un espacio imaginario donde se da expresión a todas las inquietudes más profundas del corazón humano: el deseo, el amor y la muerte, el misterio de la identidad y el milagro de la creación artística.
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Federico Garcia Lorca

Desde 1898 firmó sus obras como «Pablo Ruiz Picasso», luego como «Pablo R. Picasso», y sólo como «Picasso» desde 1901. El cambio no parece implicar un rechazo de la figura paterna; antes bien obedecía al deseo de Picasso de distinguirse como personaje, iniciado por sus amigos catalanes, que tomaron la costumbre de llamarlo por el apellido materno, mucho menos corriente que el Ruiz paterno

Volvió a Barcelona en junio de 1898, enfermo de escarlatina y se trasladó a Horta de Ebro (actual Horta de San Juan), el pueblo de su amigo Manuel Pallarés, situado al sur del Ebro cerca de la ciudad de Gandesa (Tierra Alta, Tarragona). En esta estancia, Picasso se reencontró con las raíces primordiales del país y con un cierto retorno a la naturaleza, más en consonancia con el ideario modernista, lo que constituyó uno de los primeros episodios «primitivistas» de su carrera.

Abandonado el propósito de vivir en Madrid para dedicarse a copiar a los grandes maestros, en febrero de 1899 estaba de vuelta en Barcelona, donde comenzó a frecuentar la cervecería Els Quatre Gats, insignia de la bohemia modernista y lugar en el que realizó su primera exposición individual e hizo amistad con Jaime Sabartés y Carlos Casagemas. En este ambiente Picasso entró en contacto con el pensamiento anarquista, implantado en Barcelona. La miseria reinante en los barrios bajos de Barcelona, los soldados enfermos y heridos que volvían a España tras la desastrosa Guerra de Cuba, crearon un caldo de cultivo de violencia social que sin duda marcó, a un nivel individual y moral más que puramente político, la sensibilidad de Picasso, y que pueden ser apreciados en ciertos dibujos realizados entre 1897 y 1901: El prisionero, Un miting anarquista.26​27​

En octubre de 1900 visitó París con Casagemas para asistir a la Exposición Universal, donde se exhibía una obra suya, Últimos momentos, actualmente desaparecida. En París se instaló en el estudio de Isidre Nonell, artista catalán que Picasso conocía del grupo Els Quatre Gats influenciado por el impresionismo y que reflejaba la situación social catalana de principios de siglo mediante retratos de personajes marginados y miserables. La obra de Nonell, junto a la de Toulouse-Lautrec, influyeron en gran medida en el estilo de Picasso de esta época.

La espera (Margot), Bailarina enana y El final del número, ambas de 1901.29​27​ También conoció al que sería su primer marchante, Pere Mañach (quien le ofreció 150 francos mensuales por toda su obra de un año) y entró en contacto con la galerista Berthe Weill. Regresó a Barcelona el 20 o 23 de diciembre (según distintas fuentes) con Casagemas, al que Picasso llevó consigo a celebrar el fin de año en Málaga.

Nació en Málaga, en 1881. Entre 1901 y 1907 se desarrollan las etapas azul y rosa de su obra, caracterizadas por el uso de esos colores y por su temática de figuras aisladas, con gestos de pena y sufrimiento. Se interesa por Cézanne y, partiendo de él, va a desarrollar una nueva fórmula pictórica junto a su amigo Braque: el cubismo. En 1912 practica el collage en la pintura. El movimiento surrealista de 1925 le servirá como elemento de ruptura, introduciendo en su obra figuras distorsionadas. El estallido de la Guerra Civil y el bombardeo de la localidad de Guernica le llevó a realizar una de las obras más famosas del arte contemporáneo. Los últimos años trabajó en un estilo muy personal, con vivos colores y formas extrañas. Murió en Mougins (Francia), en 1973.

En el invierno de 1895 realizó su primer gran lienzo académico, La primera comunión (Museo Picasso, Barcelona), en Barcelona, ciudad en la que residió unos nueve años, salvo algunas vacaciones de verano y estancias más o menos largas en Madrid y París. En 1897 presentó el lienzo Ciencia y caridad (Museo Picasso, Barcelona) en la Exposición General de Bellas Artes de Madrid. Durante el verano pasó, una vez más, sus vacaciones en Málaga, donde pintó paisajes y corridas de toros. En septiembre, marchó a Madrid para iniciar estudios en la Academia de San Fernando,​ pero pronto abandonó la Academia: la atmósfera intelectual de la capital, impermeable al modernismo catalán que Picasso intentaba introducir (fundó una pequeña revista en 1901, Arte Joven, que tuvo una existencia bastante breve) no le convencía. No obstante, aprovechó sus frecuentes visitas al Museo del Prado para conocer mejor la obra del Greco, que era vindicada por artistas y estudiosos de finales del siglo XIX.
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Pablo Ruiz Picasso

Camarón de la Isla es un nombre imprescindible para comprender el cante jondo de la segunda mitad del siglo XX. Se le considera uno de los mejores cantaores de flamenco de todos los tiempos y, en opinión de muchos, un revolucionario del cante que contribuyó, junto a Enrique Morente, al renacer de un género que atravesaba una grave crisis, transformándolo desde dentro, aunque respetando sus esencias más genuinas. Su figura, que ha traspasado las fronteras del flamenco, así como su temprana muerte y las muestras de su arte que han quedado grabadas han propiciado la creación de una leyenda alrededor de su persona que se ha extendido por todo el mundo.

En 1968 inició una ampliación y renovación de su lenguaje musical y a partir de 1979 intensificó sus esfuerzos por hacer del arte flamenco un género más asequible para el público en general. Pese a las críticas de los más puristas, Camarón opinaba que no tenía sentido cantar algo que ya habían hecho otros "como un disco" si no le podía dar algo de sí mismo, que es lo que él hacía. Su disco La leyenda del tiempo es, de entre sus diecinueve magníficos LP's, el más destacable por la gran innovación que supuso su aparición en el cante jondo.

Trabajó por toda Andalucía, sobre todo en Cádiz y en la Taberna Gitana de Málaga, y participó en uno de los eventos más importantes del universo flamenco, el Festival de Mairena. Cuando contaba sólo con dieciséis años, la compañía de Miguel de los Reyes le llevó a Madrid, donde durante mucho tiempo estuvo contratado en un tablao llamado Torres Bermejas. Muchas noches, de madrugada, Camarón continuaba cantando en El Palomar, una antigua venta en las afueras de Madrid, dedicado, pues, en cuerpo y alma a su profesión. Su fama se acrecentó, por lo que de los tablaos pasó a los festivales, donde su arte pudo ser mejor apreciado por sus seguidores, que ya comenzaban a formar legión.

Sin embargo, la muerte sorprendió al cantaor cuando, tras acudir al Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona, la grave afección pulmonar que padecía pudo con él. Camarón fue un fumador empedernido, y aunque había abandonado la cocaína y la heroína hacía cuatro años, no pudo contener su impulso de fumar hasta sesenta cigarrillos diarios, lo que fue, sin lugar a dudas, el principal causante de su temprana muerte. Su sepelio fue multitudinario; se calcula que cincuenta mil personas se dieron cita en el cementerio de su ciudad natal, donde sus restos fueron enterrados en un mausoleo. El artista estaba casado con quien fuera su compañera de toda la vida, Dolores Montoya, conocida con el cariñoso apelativo de “Chispa”, con quien tuvo cuatro hijos, Luis, Gema, Rocío y José “Joseíyo”.

Nacido en San Fernando, provincia de Cádiz, en 1952, José Monje Cruz fue el séptimo de los ocho hijos de un herrero gitano, Luis Monje, que murió siendo él un niño, y de una canastera, Juana. Su apodo, “Camarón”, le vino dado de la mano de un tío suyo, quien pensaba que su cabello rubio y su piel clara no encajaba con el estereotipo de un muchacho calé. Sintió desde niño la afición por el mundo de los toros, e incluso intentó iniciarse en el Arte de Cúchares, pero vio que no era lo suyo y se inclinó por el cante, algo habitual en su familia (su padre entonaba bien), donde se veneraban figuras como La Perla de Cádiz o El Chaqueta.

De hecho, se le consideró un niño prodigio, ya que su cante causaba la admiración de todo aquel que le escuchara. Con siete años cantaba en los trenes y autocares que iban de la isla de San Fernando a Chiclana o Jerez, junto a su compañero Rancapino, y sus dotes flamencas se afianzaron en las innumerables fiestas flamencas que su familia solía preparar. Su paso por las escuelas fue muy breve, pues muy pronto comenzó a trabajar en la herrería de su padre, a la vez que cantaba para ganar algún dinero con el que contribuir a la exigua economía familiar.

Uno de los locales que más frecuentó fue la Venta Vargas, donde Manolo Caracol, reputado genio del cante, reconoció su talento, e incluso le animó para que se presentara, en 1962, al concurso de cante flamenco del Festival de Montilla, el cual ganó, con lo que se inició su vida como cantante profesional, dejando definitivamente atrás su infancia. De hecho, su madre falsificó un papel, mintiendo en su edad, para que pudiera desplazarse a la Feria de Sevilla de 1963 cuando tenía tan sólo doce años; allí fue escuchado y alabado por el mismísimo Antonio Mairena. Su fama, a pesar de la edad, era ya incuestionable.
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Camarón de la Isla
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